Miguel Ángel Arnedo Orbañanos
Hemos pasado cinco días muy agradables con nuestro hijo y nuestro nieto que viven en Nueva Zelanda. Los cuatro nos llevamos una impresión muy agradable de nuestra estancia en el Hotel Monte Puertatierra. Todo el personal ha dado muestras de una gran amabilidad y cordialidad y han atendido nuestras peticiones con prontitud y simpatía, las habitaciones que nos correspondieron son espaciosas y todo estaba limpio y en condiciones de funcionamiento. Estupenda también la idea de prestar toallas para ir a la playa. Por último, la localización es perfecta: cerca de la ciudad antigua y al lado de la playa. La relación calidad-precio nos ha parecido excelente.





